Monthly Archives: Mayo 2007

Recuperando y…a ver castillos húngaros

Hola de nuevo. Al final me puse a dieta y me he logrado recuperar en dos días. La verdad es que no era nada grave pero el malestar en las tripas era incómodo. Después de ver la devacle del Barcelona en la Copa y que el Madrid ganó el sábado por la noche, tenía que olvidar esas malas noticias. Es broma. Pero Andrea me llevó a ver un pueblecito típico de Hungría. Se llama Hollókò. Si intentais pronunciarlo, aquí nadie sabrá de que estás hablando. Fuímos en coche. Pero era la primera vez que iba Andrea conduciendo, así que me tocó ser el copiloto. En ciertos sitios me parecía a Luis Moya dando órdenes a Carlos Sainz, pero en inglés. Menudas carreteritas. Madre mía. Todas como las comarcales perdidas de España. Y eso que es un sitio turístico. Al llegar fuimos directos al castillo. Estuvo bien. Pero era chiquito porque tan sólo servía para avistar. Luego fuimos a los que es el pueblo en sí. Pude comprar algún souvenir, pero el sol era terrible. Parecía que estaba en España en Agosto. Por Dios, si vimos un termómetro que alcanzó los 40 ºC. Luego fuimos a comer y probé una carne guisada procedente de un animal indígena de la zona. Como la ternera, vamos. Por último, según volvíamos en el coche Andrea me enseño algo de culturilla musical en el coche. Tenía un Cd con música desde Queen hasta Navideña pero pasando por exitos Húngaros y rumanos. Inquietante experiencia. Bueno, a pesar de lo de Alonso en la F1, viva Nadal y la selección de fútbol sub 17 que son campeones de europa.

La comida hace estragos

Hola de nuevo. Hace días…no…semanas que no escribo nada. Pero el trabajo es lo primero. Incluso el finde he tenido que currar para tener el máximo número de cosas listas.
La foto que veis pertenece al camino que todos los días cruzo para ir a comer. Es un atajo, pero estás completamente en el bosque. Lo bueno es que tienes sombra casi todo el camino, porque aquí está empezando a hacer calor otra vez. Y eso para mi pequeña pero inquietante afección alérgica no es bueno.
Estos dos días llevo el  "bajo vientre" revuelto. Para mi que fue la sopa de fruta que me tomé. No sé. Estaba rica, pero no merece la pena el revoltijo en la tripa. Además, hace que no veo una hortaliza sin que esté inmersa en salsas…pues un mes. Además, está todo pasado de especias y sal. Eso sí, te encuentras maíces en todos los platos. Hasta si vas a pedir un bocadillo. Impresionante.

Finde de relax

El sábado nada más levantarnos decidimos ir al pueblo a comprar comida. Bueno, más que decidirlo arrastré a la gente. Después de comer, nos fuímos a Budapest para ver lo que eran los famosos baños termales. Llegamos tardísimo, pero la culpa la tiene la camarera del restaurante en el que comimos, que conste. Era sobre las 6 de la tarde cuando entramos en los baños. Parecía una piscina a primera vista. Una cosa que me hizo gracia es que siendo un sitio tan turístico, no hubiera nadie que supiera perfectamente hablar en inglés. Tuve que ayudar a una pareja a comunicarse con una de las chicas que están para "ayudar" porque no sabían como decirle si había algún sitio donde podían comprar unas chanclas.
Los vestuarios son curiosos. Hay taquillas, pero no llave con qué cerrarlas. Lo sé de seguro porque volví a preguntar después de haber bajado. Una vez en los baños, nos metimos en el primero. Era una piscina que tenía la atracción de que en el medio se generaba una corriente y ibas dando vueltas como una lavadora sin tener que nadar. Allí Ana me advertió la cantidad de españoles que había. ¡En un momento parecía una piscina de verano española!.
Después y corriendo, porque afuera del agua hace frío en comparación, fuímos a los baños de dentro. Allí había baños a 34, 38, 40º C. Pero el que más me gustó fué el de 15º C: cómo me recordaba a las pozas de los ríos ó al mar en Abril. Genial. Además, la sensación de entrar desde 38º C a 15º C es indescriptible. Después seguimos en las distintas saunas. Pero no muy tarde nos echaron porque cerraban la parte de dentro. No estuvo mal la experiencia. Tan sólo era un poco sospechosa la cierta turbidez del agua en algunos baños.
Ya cuando salimos, tomamos algo en una terracita en la plaza donde se encuentra la Ópera en Budapest y recorrimos un trozo de la avenida Andrassy. De ahí, a coger el tren para Gödöllö.
Esa noche cenamos un Gyro. es como un kebap pero de origen griego. Se suele tomar cuando acabas de salir de fiesta. Luego por la noche intercambiamos fotos del día anterior.
Al día siguiente nos volvimos a reunir. Ana se iba el lunes para España y sería el último día aquí. Después de comer estuvimos viendo una peli. Por último fuimos a cenar a un pub tipo ingles. Yo tomé un filete de ternera cubierto de aros de cebolla. Pero cuando digo cubierto es cubierto. Increíble. Al final de la noche Claudia dijo que tenía que pasar a comprar algo a un super. Pues el domingo de un puente a las 22:30 había un super como un carrefour abierto. Y me dijeron que estaría abierto toda la noche. Están locos estos húngaros. Con la de paseos que me he dado durante la semana para encontrar  un sitio donde comprar comida más allá de las 6 de la tarde.
El resto del finde, excepto salir con Tibor y Antonello a correr, casi no he salido. Tenía que organizar el trabajo, leer separatas…y limpiar el pisito este donde vivo.

Happy birthday to mee

El título de esta entrada en el blog lo dice todo. El pasado viernes fue mi cumpleaños. Se notó bastante lo del roaming. Vamos que no me llamó todo el mundo. Pero cuando miré los correos, me dí un alegrón al ver que la gente que no me llamó, me había escrito un mail. Incluso ciertas personas que no suelen tocar un ordenata.
El día empezó como todos. Andrea pasa a buscarme y nos vamos al ABC. Ya en el camino, no pude contener la emoción. Le solté a Andrea que era mi cumpleaños. Mientras llegábamos al lugar de trabajo, la expliqué como eran los cumpleaños en España y cómo los celebraba cada año con los amigos. Me dijo que aquí es un poco más intimista. Sólo lo comparten con los más cercanos. No arman fiestas ni nada. Y, claro, la dije que sería la primera vez en muchos años que no lo celebraría.
A la hora de comer nos juntamos con Dana y Violeta, dos chicas rumanas ammigas de Andrea. Me dijo Dana que se iba a su país el domingo. Después estuve con Ana, la única compatriota, Antonello, Nicoletta…y ya se me encendió la chispa "española": Teníamos que salir de fiesta.
Así, al finalizar la jornada de trabajo, yo parecía una mezcla entre Astérix en las doce pruebas, subiendo y bajando escaleras, y el correcaminos. Consultando con Andrea, lo mejor era salir por Gödöllö. Tampoco era liarla demasiado. Yo sólo quería invitar a mis nuevos amigos a que celebraran conmigo mi cumpleaños. Por supuesto, en cuanto utilicé la palabra universal "fiesta" nadie dijo que no.
A las 9 y media empezó el movimiento. Perdimos de vista a alguno y no lo pudimos avisar, así que finalmente éramos un grupo reducido: Ana, Antonello, Nicoletta, Dana, Violeta, Claudia y yo. Andrea quedaría más tarde con nosotros.
Empezamos tomando unas "cervecitas" en una cervecería que hay en el propio campus. Para situarnos, donde vivimos la mayoría de los foráneos trabajadores del ABC está más allá del campus, y éste se encuentra entre el ABC y nuestra casa. Por último, lo que es Gödöllö está más allá del ABC. Retomando lo de las cervecitas. Pues eso, que no son cervecitas. Aquí como no la pidas pequeña te la dan de medio litro. La verdad es que en ese bareto lo pasamos genial. Necesitábamos desconectar un poco del trabajo.
Después nos fuimos al Trofo. Es un disco-bar muy conocido aquí. Bueno, lo que son disco vares, sólo hay dos en el pueblín, así quee. Cuando entramos nos llevamos la sorpresa: hoy era noche de Heavy metal. Pero si los únicos que saltábamos eramos nosotros. Era la primera vez que veía un concierto de este estilo en una sala tan pequeña y que todo el mundo estuviera sentado. No sé, pero el heavy metal no es para cerrar los ojitos y escuchar minuciosamente los acordes de los músicos, vamos.
Al rato nos pasamos a la sala de arriba. Ya nos dolían los oídos. Allí el barman era genial. No tenía ni idea de inglés. Pero como se esforzaba. En la parte de afuera de la sala había una terraza que servían perritos calientes. Así que la gran mayoría hizo pit-stop allí.
En esos momentos llegó Andrea con un amigo. Ya estábamos todos. El barman de antes me preguntó que si podía hacernos una foto para la web del local (ya sé, que como me dijo todo eso si no sabía inglés. Pues porque con una cámara en la mano y señalándome a todos me dijo: foto y web page. Aclarado entonces). Así que si buscais en internet este disco bar seguro que salimos.
Luego nos dirigimos a algún bar dónde poder brincar y bailar un poquito. Como aluciné. No había dos grupos de personas que dieran el mismo perfil. Había raperos, medio skins, heavys, abueletes(sí sí, de unos 80 años), pijos, grupitos de adolescentes…e incluso un rastafari que parecía coreano. Alucinante. Y sin problemas los unos con los otros. Lo mejor de la noche fué cuando a los dos minutos de entrar pusieron ¡¡SKap!!. Era como de nuestros años adolescentes, así que nos comportamos como tales.
Después se fué recogiendo la gente paulatinamente. Cuando me despedí de la gente hasta el día siguiente y me metí en la habitación me sentí genial. No creía que este año mi cumpleaños hubiera sido tan especial. Y rodeado de toda esta peaso de gente. De todas formas, no creais que os vais a librar en España de mi fiesta anual. NO NO!!!