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El Día del ADN

logo del DNA day
La celebración de este día es algo que realmente se lleva haciendo desde hace 9 años. Aunque los “DNAólogos” como yo lo llevemos celebrando desde que supimos la publicación de los señores Watson y Crick en Nature de la estructura del ADN allá por 1953 (aconsejo visitar las publicaciones del año pasado sobre el descubrimiento de la estructura del ADN, con vídeo, y la dedicada a la publicación en Nature ;)), los norteamericanos se quisieron adueñar de esa fecha por su aportación en el proyecto del genoma humano (ya que también terminó por esas fechas en 2003). En realidad no, “su día” no suele caer el mismo 25 de abril. Ya sabemos como son. Hacen fiesta nacional y chitón. Pero algo tan relevante no puede ser “secuestrado” por unos pocos. A lo largo y ancho del globo terráqueo se celebra ese 25 de abril como el Día Mundial del ADN.

A Structure for Deoxyribose Nucleic Acid

“We wish to suggest a structure for the salt of deoxyribose nucleic acid (D.N.A.). […]”. Así es como empieza el escrito enviado por James D. Watson y Francis H. C. Crick a la revista Nature en 1953 y que sería publicado en el volúmen 471 en casi dos páginas el 25 de Abril del mismo año.
Hace ya 58 años de la publicación y todavía sigue maravillándome cómo una página y 3 líneas han cambiado el mundo de la biología molecular. He querido colgar este escrito para que todos pudierais leerlo (aunque está en inglés) en su formato original (está en html5, pero si no lo podéis ver tenéis otro enlace con el texto a pantalla completa). De todas formas os pongo también un enlace con la traducción al español gracias al trabajo del Dr. C. de Paz que lo colgó en la web bioxeo.com hace unos cuantos años.

Descubriendo la estructura del ADN

Por la conmemoración del quincuagésimo octavo aniversario del anuncio del descubrimiento de la estructura del ADN (el 28 de Febrero de 1953) y su posterior publicación en Nature (el 25 de abril de 1953) quería explicar un poco como fue todo lo relacionado con ese evento que ha cambiado “bastante” la Ciencia. Sin embargo me he topado con un vídeo que, por su duración y explicación, es más ameno que estar leyendo. Se mencionan los nombres de Wilkins, Franklin, Watson y Crick, la foto 51 y, además, cómo una cervecería volvió a ser el centro del mundo por unos momentos. Os dejo con el fragmento del documental “Watson y Crick y la doble hélice de ADN”.

La Ciencia española revisada por Nature

Finalmente el eco de los recortes a la ciencia ha llegado a calar tanto que la editorial de Nature ha lanzado un comunicado criticando la acción del gobierno español ante los recortes presupuestarios.
Yo no voy a comentar nada. Los que me conocen saben mis ideas. Si queréis, podeis leer el artículo publicado en el periódico ABC que traduce en parte el escrito lanzado por Nature. Si queréis ver cómo se nos ve desde fuera, leedlo. Para que luego no me digan que es una VERGÜENZA.

El primer mapa del epigenoma humano

Recientemente el grupo del Profesor Joshep Ecker del Instituto Salk de Estados Unidos ha publicado el primer mapa del epigenoma humano. Para recordar un poco, la epigenética, término acuñado por Conrad Waddington en 1937, se puede definir como el estudio de los cambios hereditarios o, al menos, potencialmente heredables experimentados por el material genético y no debidos a alteraciones en la secuencia del DNA. El factor epigenético más estudiado en eucariotas es la metilación del DNA y hace ya más de 30 años que se propuso su posible relación con el control de la función génica. Por otro lado, como el DNA eucariótico no se encuentra desnudo en las células, sino en forma de cromatina —un complejo con proteínas, entre las que sobresalen las histonas—, la expresión de la información contenida en los genes depende en gran medida de la organización de la cromatina y de las modificaciones que sufren las histonas, modificaciones que constituyen otros factores epigenéticos.
De esta forma se amplía el conocimiento a los caracteres epigenéticos que son claves en el desarrollo de terapias que tienen como blanco estos cambios no hereditarios y que son causantes de ciertas enfermedades comunes como la sordera o hasta varios tipos de cáncer.
Enlace del artículo en Nature