Las bases para tu web de divulgación científica

Por | febrero 19, 2015

Las bases para tu web de divulgación científica

Antes de que se lleven algunos las manos a la cabeza, este post está dedicado a aquellas personas que tienen pensado divulgar ciencia y que tienen muchas dudas a la hora de montar su espacio en la red de redes. Dudas que todos hemos tenido y que es mejor tenerlo todo claro antes de tirarse al río.

Un poco de planificación previa no viene nada mal. Sentarse un momento y pensar detenidamente lo que se va a hacer es clave. Aquello de “¡Bah! Creo un blog en blogger o wordpress y lo llamo como primero se me ocurra. Luego ya veré”. Ahí está una de las cosas negativas. El “Ya veré”. Eso es falta de confianza y, tarde o temprano, los potenciales consumidores de esos contenidos se darán cuenta. Plantéalo como un proyecto. Como un reto. Aplica un poco de ciencia. ¿Qué temática o temáticas voy a tratar? ¿A quién quiero dirigir los contenidos? ¿Quiero un fuerte contenido en las redes sociales? Y una de las más importantes dudas es ¿me gusta la divulgación? La última cuestión es el 90% de tu espacio de divulgación. Es lo que tirará de todo el carro. Muchos quieren montar un blog sólo para darse a conocer o para buscar patrocinios. Dejando sus ganas de divulgar en un segundo plano, lo que llevará a la ruina del blog. Así que ¡a cogerlo con ganas!

Una de las recomendaciones que siempre doy a todo el que se aventura a esto de crear contenidos, es que elija un dominio propio. No hace falta que se haga con un alojamiento si no se quiere. Pero tener un dominio en internet propio hará que tu web sea siempre tuya y que nadie la pierda de vista. Ni tus consumidores ni los buscadores como Google, Bing o Yahoo. Hace años los dominios básicos no bajaban de los 20 euros. Ahora, las compañías dedicadas a ellos se han adaptado a la gran afluencia de clientes y los precios pueden oscilar desde los 2€ anuales por un nombre asociado a tu país o por menos de 9€ por los típicos dominios .com o .org. Sólo es una recomendación pero, si puedes, ¡contrata un dominio propio, pardiez!

Luego y dependiendo de dónde quieras alojar tu nueva web, las opciones son varias. Google con su Blogger lo pone algo fácil monetariamente. Se puede hacer la contratación de un dominio directamente a través de ellos. Suele ser un coste un poco más elevado, pero es una solución sencilla. Otra opción es configurar tu nuevo dominio con un blog creado allí como subdominio de “blogspot.com” (en resumidas cuentas, que tu web en Blogger sería http://www.elnombredetuweb.blogspot.com). Ahí entran unas cuantas dificultades, pero cuya solución puedes verla AQUÍ. De esta forma tendrás tu nombre propio asociado a ese espacio abierto en blogspot.com y, si quieres en un futuro irte de Blogger, no tendrás problemas en mudarte hacia otro servicio.

WordPress es el otro gigante gratuito a la hora de proporcionar un gestor de contenidos web. En wordpress.com nos ofrecen lo mismo que en blogger pero con muchas más facilidades a la hora de configurar la web. Las plantillas o temas disponibles hacen que sea una buenísima opción. Eso sí, el verdadero potencial de wordpress como gestor de contenidos se explota en un alojamiento propio. El problema es que esa opción de asociar un dominio propio de forma gratuita configurándolo todo como con blogger… como que no. Y la única opción es también de pago. Se quita uno de muchos quebraderos de cabeza a la hora de pagar un poco por esa configuración por su parte, pero no deja de ser una excelente opción siempre y cuando sólo quieras tener esa web o blog y nada más. Si lo que se quiere es tener un sitio web con dominio y alojamiento propio, ahora existen muy buenas compañías dedicadas a esos servicios con planes que van desde menos de 30€ anuales hasta un máximo de 90€ con muchas más opciones. Incluso tienes la capacidad de crear tu blog divulgativo con 1&1, una de las empresas que proporcionan servicios de alojamiento, en un par de pasos. Al final esta opción siempre será la mejor para quitarte dolores de cabeza y también poder sacar más partido a las opciones de los gestores de contenidos como WordPress o usar otros como Drupal o Joomla por decir los más conocidos. Eso de “el que algo quiere, algo le cuesta” también está en internet.

Me he saltado la opción de utilizar un servicio de hosting (alojamiento) gratuito porque al final se necesitará dar el salto al pago, ya bien sea en ese mismo servicio de alojamiento o mudándose a otro lugar. Para “jugar” con los dominios y los gestores de contenidos está bien, pero en cuanto el sitio web crece un poco se generan cuellos de botella. Te lo aseguro.

Por cierto, antes de nada me leería las condiciones de uso de cada una de estas plataformas de blogging. Para informarse de los “derechos y virtudes” de lo que uno tiene.

Una vez teniendo claro todo lo anterior (dominio y dónde y cómo alojar los contenidos), llegan las redes sociales. ¿Conviene estar en todas? Obviamente con 3, nos vale en divulgación científica: Twitter, Facebook y Google plus. Las dos primeras nos sirven como métodos de difusión la tercera para un mejor posicionamiento y para beneficiarnos de ciertos servicios como los hangouts de Google y, si se es ambicioso, un canal en Youtube. Ahí habría que echarle horas para tenerlo todo configurado y sin que nos lleve mucho tiempo usar estos medios cuando publiquemos (que sea más o menos automatizado).

Quitando el diseño y la unión a las redes sociales, la verdadera panacea es el contenido. Siempre leerás eso de “sé original” “sé constante” “consigue enlaces de otros sitios de referencia” “hay que estar al tanto de los cambios en los algoritmos de los buscadores para no ser penalizados”…etc. Yo prefiero decir que divulgues lo que te gusta y con tu estilo. Lo único que si te ha gustado algún tema y ya ha sido informado, o mejor buscar otro o darle un giro que no se le haya dado ya. Para no entrar en redundancias. Y, por favor, hay que ser cuidadoso con la escritura. Hay que dar ejemplo, que vas a divulgar ciencia. Todo se resume en aplicar el sentido común ¿verdad?

Y, en este momento, ya tendrás unos buenos cimientos. Los retoques y adquirir conocimientos para mejorar el sitio web vendrán poco a poco. Seguro. Recuerda: elige un buen nombre, selecciona dónde y cómo vas a tener el contenido (dominio y alojamiento), crea perfiles en las redes sociales para dar mayor difusión y divulga ¡DIVULGA LA CIENCIA!


2 interacciones en “Las bases para tu web de divulgación científica

  1. avatarTC

    Buena nota. Sabes? He tratado de seguir con un proyecto de divulgación cientifica de un tema que me interesa, pero he fracasado rotundamente: Mi problema es que cuando sale una noticia, trato de entender muy bien el tema, de leer a profundidad el artículo original, así que me toma una eternidad publicar cualquier cosa…. tendrías algún consejo para mí =S

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    1. DoctorGenoma Post author

      Hola TC. Desgraciadamente la respuesta se basa en la experiencia. Pero un par de consejos sí puedo darte: tan sólo divulga de la forma que más te divierta. Puede que sea única. Y consume diversos tipos de contenidos de divulgación. Fracaso es una palabra inconcebible en divulgación. Ya has empezado, por lo que a alguien habrás llegado. Y en eso se basa todo. Diviértete y saludos desde el laboratorio ☺

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