Monthly Archives: diciembre 2009

El problema de la medicina en España

No es una queja lo que voy a publicar aquí. La medicina en España tiene grandes problemas y yo los he sufrido en mis carnes. Por ahora no me han ocasionado más que pérdida de mi calidad de vida. Qué se le va a hacer. Esto último es el problema. No hay reacciones. Estamos todos ahora con la moda de la política. Que si manifiesto para los derechos de los internautas, que si la mala gestión económica del gobierno, que si los recortes presupuestarios para la ciencia…etc. No quiero quitar protagonismo. Todo esto me fastidia, me irrita, me jode. Pero todos esos sentimientos no serían posibles sin vivir. Sí, vivir. Algo que se está menospreciando. Por lo menos a nivel de la sanidad española. Sin la vida no se puede protestar, ni quejarse. Pero, lo peor, es que no se puede vivir. Menuda redundancia: sin la vida no se puede vivir. A ver que os parece mi experiencia (como buen blog de laboratorio): He tenido 3 grandes problemas sanitarios (despreciando una operación de amigdalitis a mis pocos años de edad). Todos de índole distinta. Todos con médicos de cabecera distintos. En dos ciudades distintas. Y en todos los casos, el diagnóstico final no es inferior a los nueve meses. Y mi edad no llega a los treinta años. Esto me ha dado mucho que pensar. Y mi opinión sobre el sistema médico español es simple: es una MIERDA.
Conversando con todo tipo de personas, es cierto que yo estoy cerrado en banda en este tema. No hay nadie que me convenza de lo contrario. Incluso, todos terminan dándome la razón. Y me ha gustado una última opinión que he escuchado estos días. La comparación del ojo clínico de la medicina tradicional con la saturación de información que tienen los médicos actuales. Por ejemplo, cuando se tenía un problema muscular el médico hacía lo lógico: preguntaba al paciente sobre todo lo que le pasaba, indagaba en su situación laboral y del día a día y lo exploraba concienzudamente hasta el límite que las técnicas del momento le dejaban. Recordamos: preguntar, indagar y explorar. Hace casi un año me dirigí a la consulta de mi médico de cabecera con un dolor en un hombro al realizar ciertos ejercicios de musculación. La única pregunta que escuché fue “¿qué le sucede?”. Y yo lo expliqué de forma detallada. Se levantó y empezó a moverme el brazo por si me dolía en alguna posición. Era para reirse. Imaginad que decís a alguien que os duele la mano al abrir y cerrar los dedos con la palma hacia arriba. Y que esa persona, para comprobarlo, os coge la mano, la mira, la gira como si del CSI Miami se tratara, y se extraña que no duela con esos movimientos. ¡Por favor!. Pero poneos en mi piel. Yo tengo un nivel académico elevado. O eso creo. Además de estar estudiando para obtener el título de Entrenador personal de culturismo y musculación. Y aún pidiendo que observara el verdadero movimiento que me ocasionaba el dolor, el médico no hace ni caso y se sienta para rellenar un papel y pedir cita a rayos. Con la consecuente pedida de cita al especialista: el traumatólogo. Atención a la palabra “especialista”. En tres semanas o cuatro estaba delante del especialista. El cuál hace los mismos comentarios absurdos que un médico de cabecera. Pero es que también me hizo los mismos movimientos. Y se extrañaba de que no me doliera. Incluso se atrevió a darme un diagnóstico sin saber de donde venía mi problema. Pero, como los médicos están en el “Olimpo”, en cuanto le comenté mis conocimientos sobre la materia, el tipo de movimiento específico de musculación y los diagnósticos de otros conocidos (yo estoy bastante metido en el deporte y he podido comentar esta lesión con otros que han sufrido daños similares), pues me miró con desprecio y volvió a explicarme las cosas como si tuviera 12 años. Conclusión: más pruebas. Esta vez una ecografía. (¡Ah!, se me olvidaba decir que después de las radiografías que tuve que llevar a mano a mi medico de cabecera, esta persona me preguntó que si no me había dado hora para el traumatólogo. Por lo tanto, perdí una semana entre cita con el de cabecera y que me dieran para el traumatólogo).
La cita para esta ecografía tardó algún mes que otro: cuatro. Y la conseguí al pasarme por el hospital y dirigirme a la secretaría y que la señorita “al mando” levantara su cabeza de su conversación del corazón con la amiga de turno me la “concediera” alegando que “ya me iban a llamar”. ¡Qué casualidad!. La ecografía no estuvo mal. La especialista vino mascando chicle y me exploró de arriba a abajo. Eso sí. Mejor no podía haberme explorado. En esta ocasión salí satisfecho. Pero no supe nada de lo que había visto de no ser porque soy curioso y, según me vestía, ojeé mi hojita de la cita en la que había escrito un par de anotaciones y al final se leía “posible tendinitis”. Para no aburrir, sintetizaré lo que siguió hasta hoy: vuelta al traumatólogo, cita con rehabilitación (2 meses), cita para empezar la rehabilitación (3 meses y esperando a que me llamen después de volver a hablar con una señorita encargada en persona y decirme de nuevo que estarán a punto de llamarme).
Vale que no es una cosa de vida o muerte. Pero algo raro pasa. Que me ocurra con otra lesión y con un problema digestivo, no es casualidad. A mí me han quitado (mejor dicho, me están quitando) calidad de vida. ¿Y si me la quitan del todo?. Si mi problema digestivo hubiera sido canceroso, no estaría escribiendo esto. Ese es el problema. Cuando se pasa de un problema cualitativo a uno cuantitativo.
Tuve en una ocasión un golpe jugando al fútbol y tuve la oportunidad de pasar los gastos del tratamiento en una clínica privada a la seguridad social. Fue una lesión en el pié. ¿Sabéis quién me vio en la misma semana?, un especialista (de verdad) en lesiones deportivas. Con experiencia. Y ojo clínico. 3 semanas más tarde estaba corriendo de nuevo.
Me dicen que proteste. Que ocurren estas cosas porque no se protesta. ¿Por qué tengo que hacer más trabajo que el mío? ¿Es que no hay nadie que regule esto?. He gastado tiempo y dinero en un par de pruebas que no me han diagnosticado el problema (sí, finalmente me han dicho que debe ser una tendinitis porque no ven nada) y que han ampliado la cola de espera para otras personas que, a lo mejor, las necesitan más que yo.
La falta de profesionalidad a la hora de actuar en el sector médico en España necesita un control. La medicina no es lo mismo que arreglar el coche. Se trata de nuestras vidas. Estoy seguro que hay médicos que su profesionalidad no se puede dudar. Tan sólo me gustaría que la probabilidad de encontrarme con ellos sea mayor que la de encontrarme con los que me he encontrado (y sus “gestoras administrativas”).
Espero que el año que entra mejore mi situación. Pero, y hablando desde la ciencia, me da miedo que mi experiencia se extrapole a otras situaciones y que el valor significativo obtenido en mi muestreo aleatorio en tan sólo 3 situaciones afiance mi hipótesis: hay un problema en la medicina.

Amplificación del ADN: la PCR

La amplificación del ADN mediante PCR no podía faltar en este blog. Ya he podido comentar como se trabaja con el material hereditario anteriormente. Mejor dicho, cómo se prepara para poder sacarle partido. Para poder tener varias copias de una región específica de ADN, se utiliza la tecnología de la Reacción en Cadena de la Polimerasa (Polimerase Chain Reaction = PCR).

Comienzos de la PCR

Este “gran invento” de la PCR se lo debemos al premiado Nobel en Química de 1993 Kary B. Mullis. Se le ocurrió realizar in vitro las condiciones necesarias para conseguir copias de fragmentos de ADN.

Qué es un feed y su utilización

Seguro que alguno os habréis preguntado por qué ponen en la mayoría de los sitios web palabras como feed o rss. Para estar al tanto de lo que se publica en las llamadas webs 2.0 (definición de web 2.0 por Xabier Ribes en 2007 “todas aquellas utilidades y servicios de Internet que se sustentan en una base de datos, la cual puede ser modificada por los usuarios del servicio, ya sea en su contenido (añadiendo, cambiando o borrando información o asociando datos a la información existente), bien en la forma de presentarlos o en contenido y forma simultáneamente”), es tener una suscripción al feed de las webs que interesen. Un claro ejemplo de web 2.0 es este Blog de Laboratorio.
En inglés la palabra feed significa alimento pero el término que se ha adoptado en español es fuente web. Para abreviar, ese feed no es más que un enlace que permite a cualquier usuario o internauta suscribirse al contenido de la página que desee. Como la suscripción a una revista o a un periódico por correo ordinario. En estos últimos casos, el suscriptor paga una cuota, generalmente anual, y la revista o periódico le llega al suscriptor al buzón de casa o donde ordene que se lo entreguen. En el caso de los feeds, la información a la que se está suscrito le llega al internauta a cualquiera de los lectores donde haya alojado ese feed. Me explico. Por ejemplo, si se quiere suscribir a esta web, lo más fácil es cliquear en el botón de la derecha que pone “Suscríbete al blog”. Al pulsar encima del icono se enlaza a una dirección. Dependiendo de la configuración del ordenador, se puede predeterminar que cada vez que se cliquee en estos feeds, se redirigirá al servicio que los almacene para ser leídos. Ese servicio es como el buzón de las casas donde llega la suscripción de la revista o periódico que comenté anteriormente. De los mejores servicios “lectores de feeds” es el que ofrece Google con su herramienta “Reader”. No es por hacer propaganda, pero si se tiene una cuenta Gmail se puede acceder a este lector en cualquier dispositivo y ordenador mediante la interfaz web de cualquier navegador. De todas formas, se pueden almacenar las suscripciones en programas específicos como “Mail” en Mac o en “Outlook” para Windows. Incluso se pueden almacenar en los propios navegadores web como si se tratara de un marcador o favorito.
Muchos me comentan nada más ver lo de “Suscríbete” que si hay que pagar algo. Pues depende de a qué se quiera suscribir. Pues la respuesta es que no. Por ejemplo en investigación es muy importante estar a la última en noticias y técnicas relacionadas con el trabajo. Todas las webs que se dedican a publicar artículos y técnicas tienen un feed para suscribirse. Y sólo pedirán el abono del precio del artículo que en ese momento no sea de libre distribución. Pero ya dentro de la web y nada que ver con la suscripción. Aunque se esté acostumbrado a que la palabra suscripción signifique “estar atado”, nada más lejos de la realidad. En internet la elección de la información es lo importante. Si no te gusta la web a la que estás suscrito se elimina del gestor de feeds y listo.
Para terminar quería dejar claro un par de conceptos. La fuente web o feed estará escrita siempre en un lenguaje llamado “xml”. Sin embargo se puede encontrar dos tipos de formatos para un feed: los RSS y ATOM. Esto lo quería explicar para que se hable con propiedad. Un RSS no tiene por qué ser el feed de una web. Puede ser ATOM. Fuente web se refiere al medio de redifusión web, mientras que RSS se refiere al formato de dicha fuente web.
Si tenéis cualquier duda, comentádmela como siempre e intentaré resolverla.
Una vez explicado todo esto y ya habiéndose hecho una idea, os puedo comentar a modo de resumen que cuando una página web “redifunde” su contenido mediante una fuente web, los internautas pueden “suscribirse” a ella para estar informados de sus novedades. Este es el concepto. Ahora…¡¡a suscribirse!!

Trucos científicos

Como en las navidades se nos da bien hacer chorradas con la intención de impresionar un poco a la gente, dejo un vídeo para hacer algún truquillo del mundo científico donde se juegan con las leyes físicas principalmente. Genial para hacer el chorra en las fiestas de empresa. Que no se ocurra hacer alguno de ellos delante de niños con tendencias traviesas.
http://www.youtube.com/watch?v=i_f3SkxTWxc

El de la monedita y las cerillas es la caña, jeje.

Escuchando: Podcast Gravina 82 Guías de supervivencia 3

20.000 razones para dejar de fumar

En realidad son más de 22.000 las razones. Se ha realizado un estudio publicado en la revista Nature donde se demuestra que se producen más de 22.000 mutaciones en el ADN de las células que provocan el cáncer de pulmón. En el mismo proyecto, se ha analizado los cambios genéticos producidos en el cáncer de piel que se puede observar por exposición a los rayos ultravioleta y que se observan más de 30.000 mutaciones.
Estas dos enfermedades son la causa de muerte de más de 250.000 personas cada año (igualito que la gripe A) en todo el mundo. Se ha podido observar que la casi la totalidad de las mutaciones observadas son cambios de base puntuales y que, por lo tanto, son generadas por los factores que ocasionan este tipo de mutaciones: agentes que inciden como son ciertos componentes químicos de los cigarrillos y los rayos UV del sol.
Para hacerse una idea, en el caso del tabaco se ha hecho un cálculo estimado y se produce una mutación por cada 15 cigarrillos consumidos. Antes de que se acabe un paquete de tabaco.
Siempre oigo a muchos fumadores que no lo quieren dejar cosas como “…de algo hay que morir” ó “es que no tengo fuerza de voluntad”. Pues me parece que meterse algo en el cuerpo que produce más de veinte mil cambios es una razón considerable para dejarlo.

Lluvia de albóndigas

Al principio iba a escribir como siempre sobre lo que me ha parecido la película. Pero la casualidad de que se trataba de un filme sobre un inventor-investigador algo loco me ha hecho recordar antiguas sensaciones. De aquellas tardes viendo películas de aventuras con personajes como Data, el chino de los Goonies que tenía artilugios escondidos en una gabardina a lo Inspector Gadget (otra serie mítica). En mi época no existía el bum que hay ahora con la Genética y filmes como Gatacca era de lo poco que se atrevían a sacar. Pero con lo poco que veía (recordemos que internet no existía, a nivel de usuario cafre como en estos momentos), ya me inquietaba todo lo científico. Era de los frikis que pedía para reyes todo lo que acababa en -nova. Excepto el un kit de microscopía que no tenía marca, pero cuyas lentes eran Zenith (o eso ponía en la pegatina XD). Si llego a tener la solvencia económica que sale de la imaginación de los estudios de animación, no habría hueco en la faz de la tierra para los experimentos que se me ocurrían. ¡Qué tiempos!
Volviendo a la película, pues es de lo más colorista. Los críos se deben quedar con la boca abierta. Y no sólo por la cantidad de comida basura que se ve: paraíso de todo adepto a la glucosa. También el ritmo hace que no se deje un momento de divertirse. Eso sí, me gustaría que los guiones se los curraran un poco más. Por lo menos que no dijeran chorradas. Me gustaría saber como se produce la mutación genética de una molécula de agua. Por favor. Menos mal que mis futuros churumbeles van a estar bien informados, porque el cacao mental que generan idiotas como los directores de cine…¡Animalicos!
Conclusión: 7/10, porque es una película para niños y no memorizarán conceptos. Tan sólo seguirán el ritmillo de las melodías y la frenética aventura colorista.

El tribunal de una Tesis doctoral

En los meses previos a defender la tesis doctoral, se revisa pormenorizadamente las personas que van a constituir el tribunal que “juzgará” el trabajo que has realizado durante los (al menos) cuatro años de doctorado. Generalmente, estará formado por 5 personas: el Presidente, el Secretario y otros tres Doctores que, generalmente, proceden de universidades distintas a la que pertenece el doctorando. En muchas ocasiones vienen personas de otros países, Catedráticos en la materia en su mayoría. Esto hace que sea un orgullo defender un proyecto. También suele pertenecer al mismo grupo de investigador del doctorando uno de los dos componentes del tribunal que no vengan de fuera: el Presidente o el Secretario. Todo el tribunal suele situarse en una mesa cerca del doctorando, el cuál se coloca de pie delante de un estrado donde manejará todo lo necesario para llevar a cabo la presentación.
La verdad es que no hay nunca un tribunal igual. Los hay preguntones y los hay que le parece todo fenomenal. Los hay inquietos y otros que parece que les da lo mismo. Sin embargo, todos suelen leerse las tesis (todo lo contrario que sucede con las tesinas). Y puede que venga alguien de otro país no latino, por lo que la barrera idiomática puede ser un handicap importante en la defensa. Con la de bibliografía que se lee en lengua inglesa, creo que pocos no podrán contestar a preguntas técnicas relacionadas con el tema.
Los que hemos presentado una tesina (o lo que es en otras carreras el proyecto de fin de carrera) ya se conoce como va el proceso. Sin embargo la duración de la presentación hace mella. Toda la defensa se debe realizar en un periodo de tiempo de una hora aproximadamente, incluyendo las preguntas y respuestas. Sin embargo, es un momento que se espera, se afronta con ganas. Además suelen ir a verlo personas que importan en la vida del doctorando y permite confirmar ante todos que lo expuesto viene de un trabajo constante.
Se me olvidaba una cosa. Por supuesto la gastronomía está presente al final de todo. El conjunto del tribunal junto con las personas más allegadas, suelen ir de comida o cena para celebrar el nuevo título de Doctor. Yo creo que esto es lo mejor de todo. Pero aún me falta unos meses al menos para comprobarlo.

La gingivitis no es sólo problema del cepillo de dientes

Desde pequeños la limpieza de los dientes ha sido algo que nos ha preocupado bastante. Sobre todo a la hora de irse a la cama y saber que no se han dejado las perlitas de la boca como los chorros del oro. La gingivitis es una de las enfermedades infecciosas bucales más comunes. En Estados Unidos más de la mitad de la población ad ulta sufre esta inflamación y s angrado de las encías. No olvidemos que es producida por una infección bacteriana producida por la falta de higiene bucal. Sí: hay que lavarse los dientes, porque se sabe que puede originarse con tan sólo 3 días sin sanear la boca.
Después de un pequeño repaso de la enfermedad, lo curioso es que se ha realizado un estudio en la Universidad de Carolina del Norte (Estados Unidos) para desentrañar los posibles mecanismos moleculares que se esconden tras este mal. Se ha realizado una búsqueda exhaustiva mediante la tecnología de Chips de ADN conjugados con importantes desarrollos bioinformáticos, y los datos de expresión obtenidos demuestran que alrededor de 9000 genes intervienen en el desarrollo de la enfermedad. Estamos hablando de un 30% de los genes humanos. No es de extrañar ya que es una infección y, por lo tanto, se desencadenan cascadas de procesos bioquímicos en masa para combatirla: respuesta inmune, metabolismo energético, procesos neuronales y vasculares…etc. Según los investigadores, será posible analizar esos genes que sean decisivos para el desarrollo de la enfermedad y tratarla de forma dirigida.
Los odontólogos ya pueden quitarse un poco del peso de encima y pasárselo a la ciencia. A ver si entre todos conseguimos sonrisas “profident”.